El Queso La Serena se reivindica e invita a incluirlo en las recetas

El centro de Madrid se ha visto colmado con un aire de festividad por los festejos de la XVI Fiesta de la Trashumancia, donde la oveja merina del noroeste de la provincia de Badajoz y su queso, fueron los grandes protagonistas ante los ojos de hombres, mujeres y adolescentes que concurrieron a las calles para ver el desfile.

El queso que se produce de la leche de esta raza autóctona, es muy destacado y valorado en España. Contando con características únicas, como lo son que proviene de la oveja merina, que para la fermentación de la leche se utiliza cuajo vegetal autóctono (la flor del cardo silvestre) y además, la nutrición de los animales mencionados es únicamente de pastizales de La Serena, vegetación que posee un aroma particular.

Cabe señalar, que para obtener esta leche tan preciada para la elaboración de un kilo del famoso y prestigioso Queso de La Serena, se requiere del ordeñe de entre 12 y 15 ovejas, toda una proeza si se hace a mano, pero hoy en día los productores están provistos de maquinaria moderna que les hace algo más amena esta labor.

Queso-Serena

Después de la coagulación de la leche, proceso en el cual se logra separar el suero de la masa, se pasa a  envolver la pasta en los cinchos de esparto. Unas 8 semanas después, tiempo durante el cual se ha ido dando vuelta cada dos días, se consigue un queso que en su exterior se aprecia duro y agrietado, mientras que en su interior es blando y cremoso, con un sabor suave. Al dejarlo más tiempo, el proceso de endurecimiento va tomando espacio hacia su interior, consiguiendo una consistencia más firme, a la vez que su sabor y aroma se va intensificando. El color es marfil al comienzo, y a medida que se lo deja madurar más tiempo, éste se va transformando en amarillento. Su forma es cilíndrica, y al queso joven que en su interior mantiene una consistencia cremosa bastante fluida, se la denomina torta.

En cuanto a su sabor, se destaca la falta de acidez, pudiéndose apreciar un leve amargo, algo picante, salado y graso. En paladar es persistente. Hay quienes describen a este queso como un buen vino, ya que hay que saber apreciar cada detalle desde la nariz pasando por cada parte de nuestra boca.

Finalmente, con todos estos datos sólo queda probarlo e incluirlo en tus recetas favoritas. Claro, que si estáis siguiendo un plan de nutrición bajo en grasas para combatir la obesidad, mejor elegir un queso magro  y dejar el de La Serena para cuando puedas darte gustitos.

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